La provincia de Henan, considerada una de las principales regiones productoras de trigo en China y apodada «el granero del país», ha recibido una importante inyección financiera del gobierno central para hacer frente a los efectos de la sequía que afecta su producción agrícola. El lunes, el gobierno central asignó 131,5 millones de yuanes, equivalentes a aproximadamente 18,3 millones de dólares, con el fin de apoyar a los agricultores de la región y asegurar las cosechas de granos de otoño.
Esta ayuda financiera representa el doble de los fondos que Henan había movilizado por cuenta propia a mediados de julio y principios de agosto para proteger sus cultivos, especialmente en un momento crucial del calendario agrícola. La cosecha de otoño en China representa cerca del 75% de la producción anual de granos, lo que subraya la importancia estratégica de esta temporada y de la provincia de Henan en particular para la seguridad alimentaria del gigante asiático.
Las autoridades locales han señalado que los fondos permitirán financiar tecnologías de riego de emergencia, restauración de tierras cultivables dañadas, así como medidas logísticas para facilitar la recolección y el almacenamiento de granos. Adicionalmente, se prevé brindar apoyo directo a los agricultores más afectados para mitigar las pérdidas económicas causadas por la sequía prolongada.
Henan ha experimentado condiciones climáticas extremas en los últimos meses, incluyendo temperaturas inusualmente altas y precipitaciones por debajo del promedio, factores que han obstaculizado el desarrollo adecuado de los cultivos. Esta situación ha encendido las alertas tanto a nivel regional como nacional, provocando una rápida respuesta por parte del gobierno central para evitar una caída significativa en la producción agrícola.
A pesar de los desafíos, las autoridades chinas se han mostrado optimistas en cuanto a la posibilidad de mantener estables los niveles de producción este año, gracias a una combinación de apoyo financiero, gestión de recursos hídricos y asesoría técnica proveniente de expertos agrícolas.
China busca garantizar su autosuficiencia alimentaria, una política prioritaria para el gobierno del presidente Xi Jinping, que ha enfatizado la necesidad de fortalecer la seguridad alimentaria en medio de desafíos globales como el cambio climático y las interrupciones en las cadenas de suministro internacionales.
Aunque Costa Rica no depende directamente de las importaciones de granos chinos, los posibles cambios en los mercados agrícolas internacionales podrían tener efectos indirectos sobre precios globales, un tema de interés para productores y consumidores en todo el mundo.
Se espera que otras provincias chinas también reciban apoyo financiero si las condiciones climáticas adversas persisten, conforme Beijing refuerza su compromiso con la estabilidad del sector agrícola nacional.

