La PCD asestó un duro golpe al narcotráfico en la Terminal de Contenedores de Moín al incautar 256 paquetes de cocaína y capturar a una red de ocho personas.
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La PCD asesta nuevo golpe al narcotráfico en Moín con la incautación de 256 paquetes de cocaína y la captura de policías infiltrados
En una demostración contundente de efectividad táctica y firmeza institucional, la Policía de Control de Drogas (PCD) ha reafirmado su compromiso inquebrantable en la lucha frontal contra las organizaciones criminales transnacionales que intentan utilizar el territorio costarricense como puente logístico. Durante una operación quirúrgica ejecutada el día de ayer, jueves, los agentes antidrogas lograron interceptar y decomisar un cargamento compuesto por 256 paquetes de cocaína en las instalaciones de la Terminal de Contenedores de Moín (TCM), ubicada en la provincia de Limón. Este exitoso operativo culminó con la detención inmediata de ocho personas vinculadas directamente con el trasiego de los estupefacientes, asestando un golpe estratégico a las finanzas del narcotráfico.
La intervención policial se desarrolló en el corazón del complejo portuario caribeño, en el preciso instante en que los sospechosos fueron sorprendidos en flagrancia. Las unidades de inteligencia de la PCD detectaron movimientos irregulares y procedieron a intervenir justo cuando los sujetos se encontraban descargando los bultos de droga ocultos en la cabina de un cabezal de carga pesada, con la intención de reubicarlos hacia otro punto dentro de la terminal. La rápida acción táctica de las autoridades impidió que el cargamento lograra ser introducido en los contenedores de exportación, cortando de raíz la cadena de envío internacional.
Cero tolerancia a la corrupción institucional: El arresto del oficial infiltrado
Uno de los aspectos más reveladores y trascendentales de este operativo fue la desarticulación de los elementos corruptos que facilitaban la operatividad del cartel. Entre los ocho aprehendidos destaca la captura de un miembro activo de la Fuerza Pública de apellidos Picado. De acuerdo con las investigaciones preliminares que sostienen el caso, este oficial habría traicionado su juramento a la patria y utilizado su investidura de autoridad para cooperar y facilitar el ingreso al recinto portuario del tráiler que transportaba el voluminoso alijo de cocaína. Lejos de ocultar esta situación, el Gobierno de la República ha utilizado este arresto para enviar un mensaje diáfano: no habrá impunidad, sin importar el uniforme que vista el delincuente.
Frente a este lamentable acto de traición institucional, el ministro de Seguridad Pública, Gerald Campos, fue absolutamente categórico y sentenció la postura oficial de la actual administración gubernamental. “Policía que encontremos que está del lado de los criminales, lo vamos a detener y lo vamos a presentar al Ministerio Público”, declaró con firmeza el jerarca. Estas palabras reflejan una política de cero tolerancia hacia la corrupción interna y demuestran que los mecanismos de contrainteligencia del Estado están funcionando a la perfección para depurar los cuerpos policiales y garantizar la transparencia operativa.
Desarticulación de la red logística interna en el puerto marítimo
Además del oficial implicado, la agresiva redada antidrogas logró cercar y capturar a una célula operativa completa que operaba desde las entrañas del puerto. Los otros siete detenidos son empleados de una empresa privada encargada de brindar servicios de logística tercerizada dentro de la terminal marítima. Esta infiltración civil evidencia las complejas redes de reclutamiento que utilizan los carteles internacionales para burlar los controles de seguridad rutinarios. Entre los arrestados figuran individuos de apellidos Osorio, Cooper, Arrieta y Correa, quienes hasta el momento no contaban con antecedentes penales en sus expedientes.
Sin embargo, el perfil criminológico del resto de la banda encendió las alertas de los investigadores. El sujeto de apellido Díaz cuenta con antecedentes previos por infracciones a la Ley de Niñez y la Adolescencia, mientras que los individuos apellidados Meza y Allet ya habían sido capturados en el pasado por la misma PCD y enfrentan causas judiciales abiertas y vigentes por el delito de tráfico internacional de drogas. El hecho de que sujetos con este grave historial judicial se encontraran laborando en áreas logísticas sensibles de la terminal portuaria subraya la urgencia de endurecer los filtros de contratación privada en los muelles del país.
El operativo no se limitó únicamente a la confiscación de los narcóticos. Los agentes antidrogas lograron asegurar pruebas fundamentales que demuestran el nivel de violencia y financiamiento de esta estructura criminal. Durante la inspección, se decomisaron 613 mil colones en efectivo de dudosa procedencia, así como un arsenal que incluía dos armas de fuego letales, tres cargadores de alta capacidad y 42 municiones de distintos calibres listas para ser percutidas. Adicionalmente, el furgón utilizado para el transporte de la droga fue incautado y puesto bajo custodia judicial.
El rotundo éxito de la Operación Soberanía en la lucha contra los carteles
Este exitoso y milimétrico operativo representa el cuarto golpe masivo al tráfico internacional de drogas registrado en menos de una sola semana. Todos estos extraordinarios resultados se enmarcan dentro de la aplaudida “Operación Soberanía”, una ambiciosa estrategia de seguridad nacional impulsada por el Gobierno de la República con el fin de arrebatarle el control de los puertos y aduanas a las mafias organizadas. Las estadísticas oficiales son irrefutables y validan la efectividad de las medidas adoptadas: desde su implementación en el año 2023, esta operación interinstitucional ya ha logrado superar la asombrosa cifra de 23 toneladas de cocaína pura incautadas, protegiendo tanto el prestigio comercial de las exportaciones costarricenses como la seguridad de las naciones destino.
Finalmente, se confirmó que la totalidad de los ocho miembros de esta red criminal detenidos durante la madrugada en Moín fueron remitidos bajo estrictas medidas de seguridad a la Fiscalía de Limón. Actualmente se encuentran a la espera de la audiencia donde se solicitarán las medidas cautelares más severas, buscando asegurar que estos individuos enfrenten todo el peso de la ley y sean retirados permanentemente de las calles y los muelles de Costa Rica.
Con información para STAY TV: STAY TV

