La presidenta Laura Fernández rinde cuentas por sus primeros 100 días de gobierno, destacando un golpe de $90 millones al narcotráfico y mayor seguridad.
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Laura Fernández rinde su primer informe de 100 días con un contundente balance en materia de seguridad y combate al narcotráfico
La presidenta de la República, Laura Fernández, presentó oficialmente su informe de labores correspondiente a los primeros 100 días de gestión, colocando como eje central de su discurso la recuperación de la seguridad ciudadana y el fortalecimiento del acceso a la justicia en Costa Rica. Durante una rendición de cuentas que destacó por su tono firme y directo, la mandataria aseguró sentirse profundamente orgullosa de las decisiones estratégicas que el Poder Ejecutivo ha tomado desde el primer día de su mandato para enfrentar la criminalidad organizada. Según expresó, no es casualidad que este tema encabece su balance, ya que comprende a la perfección que la tranquilidad en las calles y la paz social siguen siendo la principal preocupación y el clamor unánime del pueblo costarricense.
En el transcurso de su intervención, la jefa de Estado aprovechó la presencia del ministro de Seguridad Pública para transparentar ante la ciudadanía los resultados operativos de las fuerzas policiales. Fernández solicitó al jerarca que detallara el impacto económico real que han tenido las incautaciones recientes, revelando una cifra histórica para este corto periodo: el decomiso de 22.5 toneladas de drogas. En respuesta a la consulta presidencial, el ministro confirmó que este volumen de estupefacientes incautados representa un duro golpe financiero a las estructuras del narcotráfico estimado en más de 90 millones de dólares. Este logro, subrayó el funcionario, es el fruto del trabajo conjunto y la articulación sin precedentes de todos los cuerpos policiales del país que hoy operan bajo un mando unificado.
El impacto financiero al narcotráfico: Una nueva estrategia de seguridad nacional
El enfoque de la actual administración trasciende la mera incautación física de sustancias ilícitas; se trata de una estrategia integral diseñada para asfixiar las finanzas de las redes criminales transnacionales y locales. La presidenta fue enfática al declarar que el objetivo de su gobierno es convertir a Costa Rica en un territorio completamente hostil y poco rentable para el narcotráfico. Al arrebatarles más de 90 millones de dólares en sus primeros tres meses, el Poder Ejecutivo envía un mensaje claro de que la permisividad y la inacción han quedado en el pasado. Las autoridades apuestan por desmantelar las bases económicas que permiten a estas bandas reclutar jóvenes y corromper el tejido social.
Más allá de los números y las impresionantes toneladas decomisadas, Fernández dedicó una parte fundamental de su discurso al impacto social y humano de esta lucha. La mandataria reflexionó sobre el destino que habrían tenido esas 22.5 toneladas de droga de no haber sido interceptadas por las autoridades. Explicó, con evidente preocupación por el bienestar de la población, que ese veneno ya no está inundando los barrios, las escuelas ni los colegios costarricenses. Además, vinculó directamente el tráfico de drogas con la crisis de habitabilidad en las calles, señalando que estas sustancias son las responsables de que muchos ciudadanos terminen atrapados en la adicción, durmiendo sobre cartones o colchones en las aceras de las ciudades del país.
La promesa cumplida: Una lucha sin cuartel por la tranquilidad de Costa Rica
Recordando los compromisos adquiridos durante su campaña electoral y el solemne momento en que doña Yara le colocó la banda presidencial, Laura Fernández reafirmó su juramento ante Dios y ante la Constitución Política de dar una “lucha sin cuartel” contra la delincuencia. Con una postura valiente y sin temor a las represalias del crimen organizado, la presidenta dirigió un mensaje frontal a las cúpulas delictivas: “No los queremos en Costa Rica y los vamos a seguir desmantelando”. Esta declaración de principios marca un punto de inflexión en la política criminal del Estado, demostrando una voluntad política inquebrantable para recuperar los espacios públicos.
Finalmente, el balance de estos 100 días sirvió como plataforma para extender un sentido agradecimiento a cada policía honesto y honorable que arriesga su vida a diario en la primera línea de defensa del país. La presidenta reiteró su confianza plena en las fuerzas del orden y en la resiliencia del pueblo costarricense, concluyendo su intervención con un mensaje de esperanza y victoria institucional, asegurando a sus compatriotas que esta es una batalla que Costa Rica va a ganar.
Con información para STAY TV: STAY TV

