Narcotráfico: OIJ allana lujoso condominio en Escazú, detiene a “Billete” y decomisa pastillas de tusi con logo de Superman.
Narcotráfico: OIJ desarticula mixer de drogas sintéticas en Escazú
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Un nuevo y contundente golpe contra el narcotráfico ha sacudido las estructuras de lujo en las que se refugia el crimen organizado en Costa Rica. La Sección de Antidrogas del Organismo de Investigación Judicial (OIJ) ejecutó la mañana de este viernes un allanamiento en un exclusivo condominio de Guachipelín de Escazú, donde desmanteló un laboratorio clandestino de drogas sintéticas conocido como “mixer”. En el operativo fue detenido un hombre de apellidos Zamora González, alias “Billete”, de 52 años, señalado como el líder de una organización dedicada a la fabricación y distribución de estas sustancias en clubes nocturnos y discotecas del país.
El “mixer”: un laboratorio de alta peligrosidad
El hallazgo principal del allanamiento fue la confirmación de un “mixer”, un espacio acondicionado como laboratorio donde se mezclan diferentes tipos de drogas para producir sustancias de diseño. Según la información preliminar del OIJ, en el sitio se elaboraba tusi, una droga sintética que combina cocaína, ketamina —un analgésico de uso veterinario— y diversos medicamentos formales, colorantes y saborizantes artificiales. El producto final se sintetiza en pastillas que, en este caso, llevaban impreso el logo de Superman, una marca distintiva que la organización utilizaba para posicionar su producto en el mercado ilegal.
Las autoridades judiciales indicaron que el lugar donde se realizó el allanamiento es un punto de alto perfil en la zona de Huachipelín de Escazú, lo que sugiere que la organización operaba bajo una fachada de opulencia y normalidad. El procesamiento y conteo de las pastillas decomisadas aún continúa, aunque se presume que la cantidad incautada es significativa. Los precios de estas dosis en el mercado ilegal oscilan entre los 7.000 y 20.000 colones, dependiendo de las circunstancias del lugar donde se comercialicen.
El modus operandi de esta estructura criminal no es un hecho aislado. En los últimos meses, el OIJ ha desarticulado al menos tres laboratorios similares en diferentes puntos del país, incluyendo uno en Cartago con capacidad para producir hasta 2.000 pastillas por hora. La presencia de estos “mixers” evidencia que las drogas sintéticas están ganando terreno en Costa Rica, un fenómeno que las autoridades siguen con creciente preocupación.
El perfil de “Billete”: un viejo conocido de las autoridades
La detención de Zamora González, alias “Billete”, no tomó por sorpresa a los investigadores. El detenido, de 52 años, es un rostro familiar para el OIJ desde la década de los noventa. En 1997 fue capturado y enviado a prisión por su presunta participación en un grupo dedicado al robo de vehículos mediante asaltos a mano armada, donde se le vinculó con los delitos de robo agravado, extorsión y uso de documento falso.
Años más tarde, su nombre volvió a aparecer en una alerta policial del Departamento de Inteligencia Policial (Dipol) del Ministerio de Seguridad Pública, esta vez por sus vínculos con Elías Akl, el mafioso libanés-canadiense asesinado a balazos en mayo de 2017 frente al Mount View School, en Guachipelín. Akl lideraba una organización dedicada a préstamos “gota a gota”, extorsión y torturas a deudores, y su ejecución fue ordenada por un cartel de narcotráfico colombiano como represalia por el robo de más de 200 kilos de cocaína. Aunque “Billete” no tenía una orden de captura por el homicidio, era un requerido prioritario de uso interno policial por su estrecha relación con el mafioso.
La detención de Zamora González también involucró a su pareja sentimental, quien fue aprehendida en el mismo operativo. Las autoridades investigan si la mujer tenía conocimiento o participación activa en las operaciones de la estructura criminal. Además, se decomisaron dos vehículos de alta gama, dos motocicletas de alta gama y una cantidad importante de joyas, elementos que refuerzan la hipótesis de que la organización manejaba un flujo de efectivo considerable proveniente del narcotráfico.
El auge de las drogas sintéticas en Costa Rica
El caso de “Billete” y su “mixer” en Escazú es un síntoma de un problema mayor: el crecimiento sostenido de las drogas sintéticas en Costa Rica. Según datos del OIJ, las metanfetaminas y otras sustancias de diseño están ganando terreno entre los jóvenes, y los decomisos de este tipo de drogas se han vuelto cada vez más frecuentes en los operativos antidrogas.
La organización liderada por “Billete” no solo fabricaba el producto, sino que controlaba su distribución en clubes nocturnos y discotecas, un mercado que, según las autoridades, es particularmente lucrativo y difícil de fiscalizar. La modalidad de venta en pastillas con logos atractivos —como el de Superman— es una estrategia de marketing criminal que busca fidelizar a los consumidores y diferenciar el producto en un mercado cada vez más competitivo.
El allanamiento en Guachipelín de Escazú también pone en evidencia una tendencia preocupante: el crimen organizado está utilizando residencias de alta plusvalía como centros de operaciones. La zona de Escazú, con sus condominios exclusivos y su relativa tranquilidad, se ha convertido en un refugio para estructuras criminales que buscan operar con discreción. Casos anteriores, como el “Caso Herencia” o el “Caso Lusso”, ya habían revelado cómo el narcotráfico y el lavado de activos se infiltran en estos entornos de lujo.
Un golpe que no detiene la guerra
El operativo de este viernes representa un golpe significativo contra el narcotráfico en Costa Rica. La desarticulación de un “mixer” y la captura de un líder con el historial de “Billete” son logros que las autoridades pueden exhibir como prueba de su capacidad para combatir el crimen organizado. Sin embargo, la guerra está lejos de terminar. Cada laboratorio desmantelado es reemplazado por otro, y cada líder capturado es sustituido por un nuevo operador dispuesto a ocupar su lugar.
La pregunta que queda flotando es si Costa Rica cuenta con los recursos, la inteligencia y la voluntad política para enfrentar un fenómeno que, como las drogas sintéticas, se transforma y se adapta con una velocidad vertiginosa. Por ahora, el OIJ mantiene el allanamiento activo y no se descartan nuevas detenciones. La investigación, que se venía desarrollando desde hace varios meses, aún tiene capítulos por escribir.
Con información para STAY TV: STAY TV

