Campesinos Panameños Resisten Desplazamiento por Nuevo Embalse para el Canal de Panamá

3 Min Read

Panamá, 29 de mayo de 2025 – Más de 2,500 personas podrían perder sus hogares en las riberas del río Indio, en Panamá, debido a la construcción de un nuevo embalse destinado a asegurar el suministro de agua dulce para el Canal de Panamá. El proyecto, impulsado por la Autoridad del Canal de Panamá (ACP), busca garantizar la operación de la vía interoceánica frente al impacto creciente del cambio climático y las sequías extremas como la de 2023.

La comunidad más afectada es Boca de Hurasillo, cuyos habitantes, dedicados a la agricultura de subsistencia (yuca, maíz, arroz y banano) y a la cría de animales, han manifestado una férrea oposición. “Toda la comunidad está completamente en contra. Nadie quiere irse. Aquí está nuestra vida”, aseguran los vecinos.

El nuevo embalse cubrirá 4,600 hectáreas y su agua será transportada mediante un túnel de 9 km hasta el lago Gatún, uno de los principales reservorios del canal. El costo estimado del proyecto asciende a 1,600 millones de dólares, de los cuales 400 millones se destinarán a indemnizaciones y reubicación de las comunidades desplazadas. Las obras comenzarían en 2027 y finalizarían en 2032.

Para muchos campesinos, esta compensación no es suficiente. “Nos van a sacar de nuestras casas, de nuestra tierra, de nuestra fuente de trabajo. ¿A dónde nos van a llevar? ¿A un lugar más pequeño donde no se puede producir igual?”, preguntan con preocupación. En poblados cercanos como Limón, el rechazo también es firme.

Se estima que el impacto total podría afectar hasta 12,000 personas en toda la cuenca del río Indio, de unas 58,000 hectáreas. Algunas organizaciones han propuesto alternativas como utilizar el lago Bayano, pero la ACP ha descartado esa opción por su lejanía —más de 100 km— y el alto costo de las obras adicionales, que afectarían incluso zonas urbanas.

El Canal de Panamá, de 80 km de longitud, representa aproximadamente el 6% del comercio marítimo global y es el principal motor económico del país. Sin embargo, las comunidades rurales insisten: el desarrollo del país no puede hacerse a costa de su desarraigo.

Share This Article