El Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG) intensificó sus controles sobre las bodegas de almacenamiento de productos vegetales frescos importados, particularmente cebolla, con el propósito de garantizar la inocuidad alimentaria, la trazabilidad de los productos y proteger la salud de la población costarricense.
Durante las últimas semanas, el Servicio Fitosanitario del Estado (SFE) inspeccionó un total de 53 bodegas especializadas en importación y almacenamiento de cebolla. Como resultado de estos operativos, 16 bodegas fueron suspendidas por presentar deficiencias en su infraestructura o por inconsistencias documentales. Además, otras 15 bodegas están pendientes de ser revisadas.
Las inspecciones se enmarcan en el Decreto Ejecutivo N° 36999-MAG, que regula el Registro de Importadores de productos de origen vegetal, así como los controles sobre unidades de transporte y centros de almacenamiento. Dicha normativa otorga al SFE la potestad de suspender la operación de cualquier bodega que no cumpla con los requisitos establecidos.
“La salud de la población es una prioridad. No vamos a permitir que ingresen ni se comercialicen productos vegetales importados que no cumplan con las condiciones adecuadas. Estas inspecciones son una medida firme para asegurar que las bodegas estén en regla y que podamos rastrear el origen de los alimentos que llegan a las mesas costarricenses”, afirmó el ministro de Agricultura y Ganadería, Víctor Julio Carvajal Porras.
El SFE recordó que toda bodega habilitada debe contar con infraestructura adecuada, mantener el pago al día de la tarifa de registro y presentar documentación detallada sobre los productos almacenados. En caso de detectarse alguna irregularidad, se suspende el permiso de operación y se bloquea cualquier nueva solicitud de importación hasta que el titular solvente las deficiencias y se apruebe una nueva inspección.
Estas medidas se integran a una estrategia nacional más amplia, orientada al fortalecimiento de los controles fitosanitarios, la prevención de la diseminación de plagas agrícolas y el cumplimiento riguroso de la legislación vigente.
Con estas acciones, el Gobierno asegura que los productos que ingresan al país desde el extranjero cumplan con los más altos estándares de inocuidad y trazabilidad, dando mayor confianza a las familias costarricenses sobre los alimentos que consumen.



