30 de julio de 2025. La Comisión Nacional de Emergencias (CNE) declaró este miércoles una Alerta Amarilla en toda la Vertiente del Pacífico debido a los efectos esperados en el litoral costarricense tras el megaterremoto de magnitud 8.8 registrado a las 11:24 a.m. en la costa oriental de la península de Kamchatka, Rusia. El evento, catalogado por la Red Sismológica Nacional como un sismo de gran impacto, generará corrientes marinas fuertes durante la mañana, con riesgo significativo para las actividades acuáticas.
De acuerdo con el Sistema Nacional de Monitoreo de Tsunamis (SINAMOT), los primeros efectos en el país se manifestarán a partir de las 7:50 a.m. en la Isla del Coco, Quepos y Cabo Matapalo, en la Península de Osa. La CNE recomendó la suspensión de toda actividad acuática y de navegación de embarcaciones pequeñas durante la mañana, para evitar accidentes relacionados con corrientes inusuales, remolinos o choques de embarcaciones.
Zonas en alerta
La Alerta Amarilla se aplica a los cantones costeros de:
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La Cruz, Liberia, Carrillo, Santa Cruz, Nicoya, Hojancha, Nandayure, Puntarenas, Esparza, Garabito, Parrita, Quepos, Puerto Jiménez, Osa y Golfito.
Condiciones de riesgo
El tsunami derivado del sismo en Rusia provocará un aumento de las corrientes marinas, lo que supone peligro para bañistas y embarcaciones pequeñas, que podrían perder su rumbo o volcar debido a la fuerza del mar. La CNE instó a no bajar la guardia y a mantener una vigilancia permanente de las condiciones en el litoral.
Medidas de prevención
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Activación de los Comités Municipales de Emergencia en todos los cantones bajo alerta.
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Operatividad del Centro de Operaciones de Emergencia (COE) para monitorear el fenómeno.
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Pre-posicionamiento de personal de la CNE en las zonas costeras para coordinar acciones preventivas.
Antecedentes
Fenómenos similares han impactado a Costa Rica en el pasado, como los tsunamis provocados por la erupción del volcán Tonga en 2022, el terremoto de Japón en 2011 y el de Nicaragua en 1992, los cuales causaron alteraciones significativas en las corrientes marinas y daños a embarcaciones.
Las autoridades reiteran su llamado a la prudencia y a seguir las indicaciones oficiales mientras persista el estado de alerta.

