San José, Costa Rica – Para muchas personas, sentirse cansado de manera constante se ha convertido en parte de la rutina. Se atribuye a jornadas laborales exigentes, falta de sueño o estrés cotidiano. Sin embargo, una causa menos visible pero crucial podría estar detrás de ese agotamiento persistente: la inflamación crónica.
El Dr. Shih-Hang Wei, especialista en medicina preventiva de la clínica Chuyi en Taiwán, alerta que este tipo de inflamación puede tener un impacto significativo en nuestro metabolismo, calidad del sueño, niveles de concentración e incluso en nuestro estado de ánimo. A diferencia de una inflamación aguda provocada por una lesión o infección, la inflamación crónica es silenciosa, prolongada y muchas veces subestimada.
Según el Dr. Wei, identificar las causas comunes de la inflamación crónica es el primer paso para combatirla. Aquí te presentamos cinco factores principales:
1. Estrés prolongado: Cuando vivimos en un estado constante de estrés, el cuerpo produce cortisol en exceso, lo que puede alterar el sistema inmunitario y provocar inflamación.
2. Mala alimentación: Dietas altas en azúcares refinados, grasas trans y alimentos ultraprocesados contribuyen al desequilibrio en la microbiota intestinal y perpetúan la inflamación.
3. Falta de sueño: Dormir menos de seis horas por noche no permite que el cuerpo se recupere adecuadamente, aumentan las citoquinas inflamatorias y se debilita la respuesta inmunitaria.
4. Sedentarismo: La falta de actividad física reduce la circulación sanguínea y la capacidad del cuerpo de regular procesos antiinflamatorios.
5. Tóxicos ambientales: Exposición continua a contaminantes, como humo de cigarro o pesticidas, puede desencadenar una inflamación persistente.
En Costa Rica, donde el ritmo laboral puede ser acelerado y el acceso a alimentos ultraprocesados está al alza, estas condiciones no son ajenas. La Caja Costarricense de Seguro Social ha promovido campañas para mejorar hábitos de vida saludables, precisamente para reducir el riesgo de enfermedades asociadas a la inflamación, como la diabetes tipo 2 y enfermedades cardiovasculares.
¿Cómo se puede revertir este ciclo de fatiga e inflamación? El Dr. Wei propone varias medidas:
– Practicar ejercicios moderados al menos 30 minutos al día.
– Optar por una dieta antiinflamatoria, rica en vegetales, frutas, pescado, granos enteros y grasas saludables como el aceite de oliva.
– Dormir de 7 a 9 horas por noche, manteniendo horarios regulares.
– Reducir fuentes de estrés con técnicas como la meditación, el yoga o la terapia.
– Evitar, en la medida de lo posible, la exposición a contaminantes y consumir productos orgánicos cuando sea factible.
«Combatir la inflamación crónica no solo mejora la energía, también puede prevenir enfermedades que afectan la calidad de vida a largo plazo,» subraya Wei.
Si te sientes agotado constantemente, considera buscar apoyo médico para descartar causas subyacentes. Combatir la inflamación crónica es un camino hacia una vida más activa, saludable y en equilibrio.

