La expansión de las aplicaciones de reparto en Brasil abrió un nuevo frente de batalla entre compañías chinas. Empresas chinas apps reparto protagonizan un conflicto judicial que pone en evidencia la tensión en el mercado brasileño, considerado uno de los más lucrativos de América Latina.
El lunes, la subsidiaria brasileña de DiDi, conocida como 99, presentó una demanda contra Keeta en un tribunal de São Paulo, alegando infracción de marca y competencia desleal. La acción ocurrió pocos días después de que Keeta demandara a 99, acusándola de imponer prácticas que limitarían la libertad de los restaurantes de trabajar con más de dos plataformas de delivery.
Contexto: apps de reparto y tensiones legales
El mercado de delivery en Brasil es uno de los más grandes de la región, con millones de pedidos diarios. El ingreso de Keeta busca alterar un ecosistema dominado por jugadores consolidados, mientras que 99, respaldada por DiDi, intenta proteger su posición. En su demanda, 99 acusa a Keeta de usar procesos y signos que podrían confundir a consumidores y socios comerciales. Por su parte, Keeta denuncia restricciones que afectarían la libre competencia entre restaurantes y aplicaciones.
Posturas de DiDi y Keeta en Brasil
La disputa entre empresas chinas apps reparto va más allá de lo jurídico: afecta la estrategia de expansión y marketing de ambas compañías. Keeta apuesta por atraer clientes y restaurantes con condiciones competitivas, mientras 99 se defiende de acusaciones de prácticas anticompetitivas y reivindica su modelo de negocio.
Analistas señalan que este cruce de demandas podría complicar las operaciones diarias de restaurantes, que suelen diversificar entre varias apps para minimizar riesgos. Si la justicia encuentra pruebas de restricción, las consecuencias podrían incluir sanciones, medidas cautelares o ajustes contractuales.
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Análisis: riesgos y supervisión regulatoria
El conflicto no solo tiene impacto en restaurantes y consumidores, también podría motivar una mayor vigilancia de autoridades brasileñas. Organismos antimonopolio y de defensa del consumidor podrían intervenir para evaluar posibles abusos de posición dominante.
A mediano plazo, el resultado judicial sentará precedentes sobre cómo operan las plataformas extranjeras en Brasil y cómo se protege la libre competencia en un mercado de rápido crecimiento. Mientras los tribunales analizan las pruebas, la disputa mantiene encendida la competencia en un sector estratégico para la economía digital.
Fuente: Reuters