El exministro de Obras Públicas y Transportes (MOPT), Luis Amador, aseguró bajo juramento que el presidente de la República, Rodrigo Chaves Robles, ejerció una constante presión en contratación para que el contrato de la obra Barranca Limonal fuera otorgado a la empresa TRADECO, a pesar de señalamientos sobre vínculos con actividades de narcotráfico. Estas declaraciones fueron realizadas ante los diputados de la Comisión de Ingreso y Gasto Público el 28 de noviembre de 2025, donde Amador fue convocado para referirse al controversial caso.
Denuncias sobre vínculos de TRADECO con narcotráfico
Amador reveló que, al investigar sobre TRADECO debido a la insistencia del presidente, consultó con familiares en México, quienes le informaron que la empresa ya no podía operar en ese país por estar ligada a cuestiones de narcotráfico. Esta información, según el exministro, fue transmitida directamente a Chaves, advirtiéndole de las implicaciones. Además, mencionó que representantes de TRADECO habían sido interrogados en Nueva York y eran un foco de interés para la DEA, lo que aumentaba las preocupaciones sobre la idoneidad de la compañía para recibir contratos públicos.
Seguimiento constante y presión directa
El exministro describió un patrón de presión en contratación por parte del presidente Chaves que duró aproximadamente seis meses, caracterizado por un seguimiento constante a través de llamadas telefónicas y reuniones. Amador afirmó que, tras salir de sesiones del Consejo de Gobierno, eran convocados al despacho presidencial para informar sobre el estado del contrato con TRADECO, incluyendo detalles como la presentación de documentación, respuestas del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y temas relacionados con pólizas y proyectos similares. Según Amador, no tiene «la más mínima idea» de por qué el presidente se involucró de manera tan directa y obsesiva en esta contratación específica.
Relación con Randal Chunken y dudas sobre su rol
Durante su testimonio, Amador también mencionó a un individuo identificado como Randal Chunken, a quien el presidente aparentemente encargaba dar seguimiento al caso, con frases como «Randal, le da seguimiento». Aunque Chunken se presentaba como abogado, según información encontrada por Amador en internet, el exministro expresó su impresión personal de que podría tratarse de un «comisionista», dejando entrever dudas sobre su verdadero papel en el proceso. Los legisladores aprobaron una moción para solicitar a Casa Presidencial las bitácoras de ingresos de Chunken desde el inicio de la administración actual, así como la comparecencia de Mónica Taylor, expresidenta ejecutiva de LINS, para que se refiera al caso Barranca Limonal.
Ausencia de directrices formales
Amador aclaró que no existía una política o directriz formal del presidente Chaves para que Casa Presidencial analizara contrataciones públicas, lo que hace aún más inusual su involucramiento directo en el caso de TRADECO. Esta falta de un marco institucional para tales intervenciones refuerza las interrogantes sobre las motivaciones detrás de la presión ejercida durante meses, según lo denunciado por el exministro.
Cierre
Las declaraciones de Luis Amador sobre la presión en contratación ejercida por el presidente Rodrigo Chaves en el caso de TRADECO han generado un fuerte impacto en la opinión pública y en la Comisión de Ingreso y Gasto Público, donde se investigan posibles irregularidades. Las acusaciones de intervencionismo, sumadas a los señalamientos de vínculos de la empresa con actividades ilícitas, plantean serias preguntas sobre la transparencia en la adjudicación de contratos públicos, mientras las autoridades legislativas continúan profundizando en el caso.
Enlaces sugeridos:
- Lea más noticias en staytv.cr, da Click ACÁ.
- Ministerio de Obras Públicas y Transportes (MOPT)

