América Latina derecha gana terreno entre 2025 y 2026, con un giro conservador impulsado por demandas de seguridad, economía y rechazo a la corrupción
América Latina: el regreso de la derecha y el giro conservador en el mapa político 2025-2026

Tras varios años marcados por el predominio de gobiernos de izquierda y centroizquierda, el panorama político de América Latina muestra un cambio de tendencia. Entre 2025 y 2026, distintos países de la región han experimentado un avance de fuerzas conservadoras, lo que muchos analistas describen como el regreso de la derecha al centro del escenario político.
Este giro conservador no solo redefine el reparto de poder en los gobiernos y parlamentos, sino que también repercute en la orientación de las políticas públicas y en la forma en que la región se relaciona con el mundo.
El giro conservador en América Latina
Durante 2025, varias elecciones y realineamientos políticos han revelado un desplazamiento del voto hacia opciones de derecha o centroderecha. Para 2026, este movimiento podría consolidarse en nuevos procesos electorales, abriendo la puerta a un reequilibrio del mapa regional tras el llamado “giro a la izquierda” de la década anterior.
Este cambio de ciclo se refleja en la emergencia o fortalecimiento de liderazgos conservadores, el reposicionamiento de partidos de derecha que habían quedado relegados y un discurso centrado en orden, estabilidad y crecimiento económico, en contraste con la narrativa de ampliación de derechos sociales que dominó años previos.
Factores detrás del cambio
Varios elementos ayudan a explicar este retorno de la derecha en América Latina:
- Desgaste de gobiernos progresistas: crisis económicas, escándalos de corrupción, conflictos internos y expectativas no cumplidas han erosionado la confianza ciudadana en varias administraciones de izquierda.
- Preocupación por la seguridad: el aumento de la violencia, el crimen organizado y el narcotráfico ha generado una fuerte demanda de mano dura y control.
- Economía y costo de vida: inflación, bajo crecimiento y desempleo impulsan a sectores sociales a buscar propuestas que prioricen estabilidad macroeconómica, inversión y empleo.
- Corrupción y desconfianza institucional: los escándalos han profundizado el rechazo a la clase política, que la derecha intenta capitalizar con mensajes de renovación y transparencia.
- Estrategias y alianzas electorales: la derecha ha logrado articular alianzas amplias, sumar liderazgos regionales y usar con eficacia las redes sociales y la comunicación digital.
Países clave y perspectivas para 2026
Algunos países ilustran claramente este avance:
- Brasil: la reelección o fortalecimiento de liderazgos conservadores ha marcado una pauta regional, con bases fuertes en sectores evangélicos, empresariales y agrarios.
- Colombia: la oposición de derecha ha incrementado su peso en el Congreso y en gobiernos locales, capitalizando malestar por economía, inseguridad y tensiones en torno a la paz.
- Chile: atraviesa un proceso electoral que podría consolidar el giro conservador o abrir espacio a una recomposición del centro y la izquierda, con la Constitución y las reformas sociales como ejes del debate.
De cara a 2026, se esperan elecciones en varios países que podrían confirmar o revertir este giro. El resultado dependerá de la capacidad de la derecha para presentar propuestas concretas y viables, responder a demandas de inclusión social y evitar fracturas internas.
Implicaciones regionales del avance de la derecha
El fortalecimiento de la derecha en América Latina podría tener múltiples efectos sobre la agenda regional:
- Integración y comercio: posible prioridad de acuerdos de libre comercio, inversión extranjera y apertura de mercados.
- Seguridad y cooperación: mayor énfasis en lucha contra crimen organizado, control fronterizo y políticas más restrictivas en migración irregular.
- Políticas sociales y ambientales: interrogantes sobre la continuidad de programas sociales, políticas redistributivas y compromisos climáticos de gobiernos anteriores.
Ciudadanía entre la esperanza y el escepticismo
En este contexto de reacomodo ideológico, ciudadanos y actores políticos se enfrentan a varias preguntas clave: si la derecha podrá ofrecer respuestas efectivas a seguridad, empleo y corrupción sin sacrificar derechos; cómo reaccionará la población si no se cumplen las expectativas; y qué espacio quedará para alternativas de centro, izquierda o nuevos movimientos.
El periodo 2025-2026 aparece así como una etapa de transición, donde el regreso de la derecha en América Latina no solo reconfigura gobiernos, sino que también obliga a repensar proyectos de país, modelos de desarrollo y la relación entre Estado y ciudadanía.
Con información para STAY TV:
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