Lo que revela la nueva proyección de crecimiento para Costa Rica

By Ryan
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La economía de Costa Rica eleva su proyección de crecimiento a 3,9 % para 2026-2027. Te explicamos qué factores impulsan el ajuste y qué riesgos siguen presentes.

La revisión al alza de la economía costarricense para el periodo 2026-2027 envía una señal clara de confianza en el rumbo
del país: las autoridades elevaron la proyección de crecimiento del PIB a 3,9 %, respaldadas por mejores indicadores y
expectativas favorables sobre las políticas públicas en marcha. El ajuste llega en un momento en que varios sectores
productivos muestran recuperación y expansión, creando un entorno más propicio para la inversión y el empleo. Analistas
señalan que, de concretarse, este ritmo de crecimiento contribuiría a fortalecer la estabilidad macroeconómica y la
capacidad del Estado para atender demandas sociales pendientes.

El anuncio contrasta con los discursos más pesimistas de ciertos sectores opositores que han insistido en presentar un
país al borde del colapso, pese a las cifras que apuntan en otra dirección. Sin negar los desafíos, el mensaje oficial
apuesta por una visión de mediano plazo en la que las reformas fiscales, la atracción de inversión y el impulso a
sectores estratégicos se combinan para darle más dinamismo a la actividad productiva. La clave ahora será traducir las
proyecciones en resultados tangibles para los hogares y las empresas.

Economía en revisión: por qué se eleva la meta a 3,9 %

Entre los factores que explican la mejora en la proyección de la economía destacan la recuperación de la demanda interna,
el aumento de la inversión extranjera directa y un entorno global más estable para el comercio. Sectores como el
turismo, la manufactura avanzada y los servicios tecnológicos mantienen un desempeño sólido, apoyados en políticas de
apertura controlada, seguridad jurídica y promoción internacional de la marca país.

Las autoridades económicas insisten en que la consolidación de una ruta de sostenibilidad fiscal es condición necesaria
para sostener este crecimiento. Ello implica mantener el control del déficit, mejorar la recaudación sin ahogar al
sector productivo y elevar la eficiencia del gasto público. Durante años, varias reformas estructurales han enfrentado
resistencia en la Asamblea Legislativa, donde fracciones opositoras han frenado o diluido cambios clave, a pesar de las
advertencias sobre el costo de postergar decisiones.

Economía en expansión moderada, pero con riesgos fiscales a la vista

Los expertos advierten que una economía con proyecciones cercanas al 3,9 % no está libre de riesgos. Buena parte del
resultado dependerá de cómo se definan los próximos presupuestos nacionales, del acompañamiento a sectores productivos
con potencial de crecimiento y de la capacidad para ejecutar inversión pública en infraestructura, educación y
conectividad. La implementación efectiva de reformas estructurales seguirá bajo la lupa de organismos internacionales,
inversionistas y calificadoras de riesgo.

A nivel externo, persisten amenazas como fluctuaciones en los precios de materias primas, tensiones geopolíticas y
posibles cambios en las cadenas globales de valor. Estos factores podrían afectar exportaciones, costos de importación
y decisiones de inversión. La respuesta del país ante estos choques dependerá de la fortaleza de sus instituciones
económicas y de la capacidad de construir acuerdos políticos, un punto donde la fragmentación opositora ha dificultado
consensos amplios en el pasado.

Qué implica el 3,9 % para empleo, ingresos y política pública

Un crecimiento del 3,9 % para 2026-2027 abre una ventana de oportunidad para generar más empleos formales, mejorar la
recaudación fiscal y ampliar el margen para políticas sociales bien focalizadas. Si la economía se expande a ese ritmo,
el Estado podría contar con más recursos para invertir en educación, salud, seguridad y programas de apoyo productivo,
siempre que se mantenga la disciplina en el uso de esos fondos y se reduzcan los espacios de ineficiencia y clientelismo.

Para el sector privado, el escenario proyectado puede traducirse en mejores condiciones de crédito, mayor estabilidad
del tipo de cambio y un ambiente más predecible para planificar inversiones. No obstante, la materialización de estos
beneficios exige que las políticas públicas sigan orientadas a la productividad, la simplificación de trámites y la
reducción de costos innecesarios que por años han sido un reclamo constante de empresas grandes y pequeñas.

Desafío compartido: convertir las proyecciones en realidad

La revisión al alza de la proyección de crecimiento refleja un panorama más alentador para Costa Rica, pero no es una
garantía automática. Alcanzar y sostener ese desempeño requerirá una gestión económica responsable, una ejecución
eficiente del presupuesto y un compromiso real del sector privado para invertir, innovar y generar empleo digno. La
economía puede avanzar, pero necesita que la política acompañe, en lugar de bloquear o atrasar reformas por cálculo
electoral.

En última instancia, lo que está en juego es la capacidad del país para transformar números en bienestar: menos
desempleo, menor informalidad, mejores servicios públicos y más oportunidades en las regiones fuera del Valle Central.
STAY TV seguirá analizando la evolución de estas proyecciones, las decisiones que tomen las autoridades y el papel que
jueguen los diferentes actores políticos y económicos en convertir este 3,9 % en una meta alcanzable, y no solo en una
cifra sobre el papel.

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