Lo que busca Plan B al unir a Costa Rica y México en una sola película

By Ryan
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El inicio del rodaje de cine de la película Plan B marca un nuevo capítulo para las coproducciones entre Costa Rica y
México, con la dirección del cineasta Frayser Navarrette y un cronograma que ya se despliega en locaciones de ambos
países. La filmación arrancó este mes en escenarios urbanos y naturales, en una apuesta por contar una historia que
cruce fronteras y fortalezca los lazos culturales y profesionales de la región. Para la industria audiovisual
costarricense, que en los últimos años ha ganado presencia internacional, este proyecto confirma que el trabajo
sostenido empieza a dar frutos concretos.

Plan B se inscribe en una ola de producciones latinoamericanas que aprovechan los acuerdos de coproducción para elevar
la calidad técnica, ampliar mercados y posicionar nuevas voces. En un contexto donde el sector cultural ha debido
defender sus espacios frente a recortes y desinterés de algunos actores políticos, la concreción de este rodaje
evidencia que el cine regional puede avanzar cuando hay articulación entre talento creativo, productoras y políticas
públicas que no le dan la espalda a la cultura.

Cine regional en acción: Plan B como laboratorio de talento compartido

Los productores de Plan B han destacado que el proyecto reúne un equipo técnico y artístico integrado por
profesionales de Costa Rica y México, consolidando una red de colaboración que trasciende fronteras. El cine se
convierte aquí en un espacio de intercambio donde se cruzan estilos, acentos y experiencias, lo que enriquece la
narrativa y la puesta en escena. El uso combinado de locaciones naturales y urbanas en ambos países promete una
película visualmente potente y representativa de la diversidad latinoamericana.

Este tipo de coproducciones permite que equipos costarricenses accedan a mayores presupuestos, equipamiento y
contactos, mientras el socio mexicano se beneficia de paisajes, historias y profesionales locales. Es una dinámica
que fortalece al cine de la región y que, bien gestionada, puede abrir puertas a futuras producciones, festivales y
acuerdos de distribución. Para el público, el resultado son historias más ambiciosas y mejor ejecutadas, que compiten
con propuestas globales sin perder su identidad.

Cine latinoamericano entre la reserva de detalles y las altas expectativas

Aunque el rodaje de Plan B ya está en marcha, aún se mantienen en reserva datos clave como el elenco completo y la
fecha de estreno. Esta estrategia es habitual en el cine contemporáneo, donde la construcción de expectativa forma
parte de la campaña de comunicación. Lo que sí está claro es que el proyecto ha despertado interés entre medios
especializados y profesionales del sector, que ven en él una oportunidad para seguir posicionando el cine
centroamericano y mexicano en un mercado altamente competitivo.

Plan B se suma a la tendencia de coproducciones internacionales que potencian la calidad y

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