Latam-GPT: Costa Rica se integra a este proyecto regional de IA para crear un modelo de lenguaje latinoamericano y ganar mayor autonomía tecnológica.
La incorporación de Latam-GPT a la agenda tecnológica nacional marca un punto de inflexión para Costa Rica en el campo de la inteligencia artificial (IA) y la cooperación regional. El país anunció su integración a esta iniciativa abierta, orientada a construir un modelo de lenguaje entrenado con y para América Latina, pensado para entender mejor el idioma, los matices culturales y las realidades de la región. Con este paso, Costa Rica deja de ser solo usuaria de herramientas externas y se coloca en la mesa donde se diseña parte del futuro digital latinoamericano.
Latam-GPT: un modelo de IA pensado desde América Latina
En esencia, Latam-GPT busca desarrollar un modelo de lenguaje basado en IA que sea accesible, transparente y arraigado en el contexto latinoamericano. La idea es que investigadores, instituciones públicas, universidades y empresas puedan contribuir con datos, conocimiento y capacidades de cómputo, y a la vez beneficiarse de una herramienta entrenada con nuestro propio idioma, nuestras formas de hablar y nuestros problemas por resolver. No se trata solo de traducir lo que ya existe, sino de construir tecnología desde la región.
Este enfoque tiene implicaciones prácticas: un modelo como Latam-GPT puede alimentar asistentes virtuales para trámites públicos, plataformas educativas adaptadas al español y sus variantes, sistemas de apoyo en salud y servicios para pymes que entiendan el contexto local. Frente al dominio de modelos cerrados, diseñados y gobernados desde el norte global, la apuesta por una alternativa regional apunta a mayor soberanía tecnológica y a reducir el desajuste entre las herramientas y la realidad de quienes las usan.
Qué pone Costa Rica sobre la mesa y qué puede ganar
Aunque todavía no se han detallado de forma exhaustiva los aportes concretos del país a Latam-GPT, fuentes cercanas al proyecto apuntan a posibles contribuciones en datos anonimados, código abierto, capacidades técnicas y, eventualmente, financiamiento o infraestructura. Del lado nacional, participan investigadores y diversas instituciones académicas y públicas, reflejando que el ecosistema costarricense de IA y ciencia de datos ya tiene músculo para integrarse en proyectos de este calibre. La clave estará en que estos esfuerzos no se queden en comunicados, sino que se traduzcan en líneas de trabajo visibles.
Para Costa Rica, los beneficios potenciales son múltiples: acceso temprano a un modelo ajustado al contexto latinoamericano, oportunidades de formación para talento local, participación en la definición de estándares éticos y de gobernanza de datos, y una plataforma desde la cual exportar servicios basados en IA hacia la región. Si el país se posiciona bien, puede convertirse en un nodo de referencia para Centroamérica y el Caribe dentro de la red Latam-GPT, y no solo en un usuario más al final de la cadena.
Latam-GPT y el futuro tecnológico costarricense: oportunidades y tareas pendientes
La entrada a Latam-GPT abre una ventana de oportunidades, pero también deja tareas pendientes para el país. Entre ellas, definir con claridad qué instituciones lideran la participación, cómo se coordina con el sector privado y cuáles son las reglas de juego para el uso de datos nacionales en el entrenamiento del modelo. La transparencia será clave: la ciudadanía debe saber qué se está haciendo, con qué información, bajo qué salvaguardas de privacidad y cuál es el retorno esperado en servicios, investigación y empleo.
En el plano regional, la existencia de un proyecto como Latam-GPT permite a Costa Rica alinearse con otros países que buscan mayor autonomía tecnológica, en un momento en que la IA se ha convertido en un campo estratégico y altamente competitivo. Si el país asume esta integración con seriedad —invertiendo en talento, investigación y proyectos pilotos— puede transformar el anuncio en un hito real de su agenda digital. Si se queda solo en la foto, perderá una oportunidad valiosa de dejar de depender por completo de tecnologías que no fueron pensadas, ni entrenadas, con la realidad latinoamericana en mente.
Con información para STAY TV.

