tráfico de migrantes en Los Chiles deja 54 detenidos, cinco policías implicados, 51 allanamientos, 117 víctimas identificadas y una red que movía hasta 200 personas al día.
Las autoridades judiciales ejecutan este lunes un amplio operativo en Los Chiles contra una estructura de tráfico de personas que, según la investigación, también se dedicaba al tráfico de drogas, asaltos a migrantes y al menos un homicidio. El Organismo de Investigación Judicial (OIJ) informó que se realizan 51 allanamientos con el objetivo de capturar a 67 sospechosos y que, en el último corte, ya se contabilizan 54 detenidos. La organización operaba en el sector fronterizo de Tablillas, entre Costa Rica y Nicaragua, y estaría generando cerca de 70 millones de colones mensuales gracias a la movilización diaria de entre 150 y 200 migrantes. Entre los arrestados figuran cinco policías —cuatro de Fuerza Pública y uno de la Policía de Migración— señalados por colaborar con la banda criminal.
Tráfico de migrantes desde San Carlos de Nicaragua hacia Los Chiles
De acuerdo con el OIJ, la estructura de tráfico operaba principalmente en la frontera norte, aprovechando el flujo constante de personas que buscan ingresar a Costa Rica de forma irregular. El punto de partida era San Carlos, un pueblo fronterizo del lado nicaragüense, donde los integrantes de la banda contactaban a migrantes y les ofrecían el “servicio” de cruzarlos a territorio costarricense.
Por este paso ilegal se cobraban montos que oscilaban entre los 8.000 y los 15.000 colones por persona. Una vez que los migrantes eran introducidos a Costa Rica por el sector de Tablillas, los trasladaban en vehículos de la organización hacia otros puntos de la región. Cuando se registraban operativos policiales en la ruta, las víctimas eran escondidas en “casas de seguridad” hasta que el riesgo disminuía. La investigación ha permitido identificar, hasta ahora, 117 víctimas en 44 eventos distintos, lo que da una idea de la magnitud de la operación en el cantón de Los Chiles.
Tráfico de personas, drogas, asaltos y un homicidio de un migrante
La investigación revela que la red no se limitaba al tráfico de migrantes. También mantenía actividades de tráfico local de drogas y robos agravados en su modalidad de asaltos, dirigidos en muchos casos contra las mismas personas que trasladaban. Según explicó el OIJ, el modo de operar incluía despojar a los migrantes de sus celulares, dinero, joyas y otras pertenencias de valor una vez que estaban bajo control de la organización.
Uno de los hechos más graves que se les atribuye es un homicidio en perjuicio de un migrante que ya viajaba dentro de uno de los vehículos de la banda. Cuando pretendían asaltarlo, la víctima se resistió, fue golpeada con un objeto contundente y, producto de la agresión, perdió la vida. El cuerpo fue abandonado en la carretera. Tres miembros del grupo son señalados directamente por este crimen, que se suma al conjunto de delitos que se investiga en la causa penal.
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Tráfico, corrupción policial y economía criminal en Los Chiles
Un elemento especialmente delicado del caso es la presunta participación de cinco funcionarios policiales dentro de la estructura de tráfico. Se trata de cuatro oficiales de Fuerza Pública y uno de la Policía de Migración, quienes, de acuerdo con la tesis del OIJ, habrían facilitado información sobre operativos y movimientos policiales para favorecer a la organización. Su papel habría sido advertir de controles en carretera o allanamientos inminentes, permitiendo a la banda ajustar rutas, esconder personas o mover vehículos para evitar capturas.
A pesar de estas detenciones, el Ministerio de Seguridad y el OIJ resaltan que el megaoperativo fue posible precisamente gracias al trabajo conjunto con otras policías del país, incluyendo apoyo de Fuerza Pública, Tránsito y Migración para ejecutar las diligencias. La estructura es descrita como “muy piramidal”, sin un único líder visible, asociada a la economía criminal de la comunidad de Los Chiles. Según los registros de la investigación, la red movilizaba diariamente entre 150 y 200 personas, con picos aún mayores en días festivos, y generaba alrededor de 70 millones de colones al mes. Aunque actualmente el flujo se concentra en nicaragüenses, en etapas anteriores también se detectaron migrantes venezolanos, cubanos y extracontinentales utilizando esta ruta.
El operativo de este lunes representa uno de los despliegues más amplios realizados recientemente en la frontera norte contra el tráfico de personas. En las acciones participan cerca de 600 oficiales del OIJ, apoyados por más de 120 personas entre jueces y fiscales, encargados de supervisar registros, allanamientos y detenciones. Hasta el momento se han decomisado al menos 12 vehículos vinculados con la operación de la banda y las autoridades continúan ejecutando órdenes de captura y revisando propiedades asociadas a la organización.
El OIJ sostiene que el objetivo no es solo desarticular una red de tráfico de personas, sino también enviar un mensaje contra la corrupción interna y contra la violencia ejercida sobre una población migrante especialmente vulnerable. La investigación busca documentar con detalle el alcance del grupo, cuantificar el daño causado a las víctimas y establecer responsabilidades penales tanto para los cabecillas como para los colaboradores, incluyendo los funcionarios públicos que habrían traicionado su deber. En la frontera norte, el caso se observa como una prueba del desafío que representa el control de rutas migratorias en un contexto de alta presión regional y presencia activa de economías criminales.
Con información para STAY TV: STAY TV








