Incendios forestales arrasan la costa de Guanacaste: 63 emergencias atendidas y 9 focos activos mientras bomberos pelean contra el viento y la sequía

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Incendios forestales en Guanacaste: 63 casos y 9 activos en 2026

La temporada seca de 2026 está golpeando a Guanacaste con una intensidad sin precedentes recientes. El Cuerpo de Bomberos de Costa Rica reportó este miércoles que ya ha atendido 63 incendios forestales en lo que va del año, una cifra que contrasta de forma alarmante con los apenas 10 casos registrados a la misma fecha en 2025, según confirmó La Nación. En este momento, nueve focos permanecen activos, concentrados principalmente en la costa del cantón de Santa Cruz, donde las condiciones de sequía extrema, vegetación altamente combustible y vientos fuertes han creado un escenario de emergencia que ha obligado a movilizar personal de bomberos desde otras regiones del país para reforzar las operaciones en la zona.

La magnitud de la crisis supera con creces la capacidad de respuesta local, y la institución ha debido activar un esquema de apoyo regional para sostener los frentes activos. La situación no tiene visos de ceder en el corto plazo, dado que las condiciones climáticas que alimentan los incendios —sequía prolongada y vientos intensos— se mantienen sin cambios significativos en el pronóstico. Para seguir la cobertura de esta emergencia y otros sucesos del país, visite la sección de sucesos en STAY TV.

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Santa Cruz en el epicentro: por qué la costa concentra los focos activos

La franja costera del cantón de Santa Cruz se ha convertido en el punto de mayor presión operativa para los bomberos. Es ahí donde se concentra la mayor cantidad de los incendios forestales activos, y es hacia esa zona que se han dirigido los refuerzos provenientes de otras regiones del país. La combinación de factores geográficos, climáticos y logísticos hace de este corredor costero uno de los escenarios más desafiantes para las brigadas de extinción en lo que va de la temporada.

La vegetación característica del bosque seco tropical de Guanacaste —ya de por sí adaptada a condiciones áridas— se encuentra en este momento en un estado de deshidratación extrema, tras meses de sequía acumulada. Eso la convierte en combustible de alta eficiencia: cualquier fuente de ignición puede desencadenar un incendio de grandes proporciones en cuestión de minutos. Los vientos que soplan con fuerza sobre la costa guanacasteca en esta época del año agravan el problema al transportar brasas y acelerar la propagación del fuego más allá de los perímetros que los bomberos logran establecer.

Los tres factores que complican el combate de los incendios

El doctor Luis, vocero técnico del operativo consultado durante la cobertura, identificó tres factores principales que están dificultando el trabajo de las brigadas sobre el terreno. El primero es la distancia: los focos activos se encuentran en zonas remotas que exigen recorridos largos y agotadores antes de que el personal pueda siquiera comenzar a trabajar en la extinción. Cada minuto que tarda en llegar el equipo es un minuto en que el fuego avanza sin resistencia.

El segundo factor es la falta de infraestructura vial. En muchos de los lugares donde se desarrollan los incendios forestales, sencillamente no existen caminos habilitados. Las brigadas deben abrir paso a medida que avanzan, lo que consume tiempo, energía y recursos que idealmente deberían destinarse a la extinción directa del fuego. Esta realidad logística convierte cada operativo en una expedición que combina la emergencia con las dificultades propias del trabajo en terreno virgen.

El tercer factor, y quizás el más determinante desde el punto de vista técnico, es la conjunción de sequía extrema y vientos fuertes. La vegetación extraordinariamente seca arde con una intensidad que los bomberos describen como inusualmente alta incluso para la temporada seca de Guanacaste. Los vientos, que en esta época del año soplan con fuerza desde el norte, no solo aceleran la propagación del fuego sino que lo hacen impredecible: un frente que parecía contenido puede desbordarse en minutos cuando una ráfaga cambia de dirección. Según el vocero técnico, de acuerdo a información proporcionada por la fuente: «Está muy seco. La vegetación y los fuertes vientos hacen que el desarrollo de estos incendios se dé con mayor fuerza».

Refuerzo regional: cuando la emergencia supera la capacidad local

La activación de personal de bomberos proveniente de otras regiones del país para apoyar las operaciones en Guanacaste es una señal inequívoca de la magnitud del evento. Este tipo de movilización regional no se activa ante emergencias rutinarias: responde a situaciones en que la capacidad operativa local queda rebasada por el número, la extensión o la intensidad de los focos activos. Con nueve incendios forestales simultaneamente activos en la zona costera de Santa Cruz, la decisión de reforzar fue no solo justificada sino necesaria.

Los equipos reforzados llegan con experiencia, equipamiento y capacidad de relevo para permitir que el personal local, que en muchos casos lleva días trabajando sin descanso adecuado, pueda recuperarse sin que los frentes queden desatendidos. La coordinación entre brigadas de distintas regiones en terrenos desconocidos añade una capa de complejidad operativa, pero también amplía significativamente la capacidad de respuesta del sistema.

Una temporada seca que rompe registros y enciende alertas

El salto de 10 a 63 incendios forestales en el mismo período del año no es un dato menor. Representa un incremento de más del 500% respecto a 2025, y plantea preguntas serias sobre las condiciones climáticas que están detrás de esa diferencia. La sequía más intensa, los vientos más fuertes y la vegetación más seca en comparación con el año anterior apuntan a una temporada seca excepcionalmente agresiva que los sistemas de alerta temprana del país deben comenzar a analizar con mayor profundidad.

El impacto ambiental de esta oleada de incendios en los ecosistemas del bosque seco tropical de Guanacaste —uno de los más biodiversos y amenazados de Mesoamérica— será evaluado una vez que la emergencia operativa ceda. Pero ya desde ahora es posible anticipar que la pérdida de cobertura vegetal, la afectación de fauna silvestre y el daño a los suelos serán significativos. La recuperación de estos ecosistemas, cuando ocurre de forma natural, puede tardar décadas.

El Cuerpo de Bomberos mantiene sus operaciones activas y llama a la ciudadanía a evitar cualquier actividad que pueda generar fuego en zonas de vegetación seca, a reportar de inmediato cualquier foco de incendio al número de emergencias 1118, y a respetar las restricciones de acceso a las zonas afectadas mientras dure la emergencia.

Para seguir la cobertura de esta emergencia ambiental y otros sucesos en Costa Rica, visite la sección de sucesos en STAY TV.

Con información para STAY TV: STAY TV

 

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