Docentes con bajo conocimiento profesional y alto desgaste

10 Min Read
 Docentes en crisis: UNA propone cuatro proyectos educativos

UNA impulsa cuatro proyectos estratégicos para atender la crisis educativa costarricense

La Universidad Nacional (UNA), a través del Centro de Investigación y Docencia en Educación (CIDE), presentó los resultados de la Encuesta sobre Conocimiento Profesional Docente (ECPD) aplicada a 398 docentes de I y II ciclo de la Dirección Regional de Educación de Heredia, y con base en esos hallazgos propone cuatro proyectos estratégicos para 2026. Los datos recogidos entre junio y agosto de 2025 —con instrumentos validados estadísticamente— revelan un cuadro preocupante: el índice de conocimiento docente promedió apenas 2,2 en una escala de 1 a 5, tres de cada diez docentes no se capacitaron en los últimos cinco años, y el bienestar laboral muestra señales claras de desgaste. Los proyectos propuestos apuntan a cuatro ejes urgentes: conocimiento docente y bienestar laboral, enseñanza de la matemática, convivencia escolar y transición vocacional. La iniciativa forma parte del programa Perfiles, Dinámicas y Desafíos de la Educación Costarricense 2025-2029. Para seguir las últimas noticias sobre educación y política pública en Costa Rica, visite la sección de noticias nacionales en STAY TV.

David González Sánchez, coordinador del Programa Perfiles, resumió el valor del estudio con precisión: «Este estudio aporta una línea base con indicadores validados sobre conocimiento profesional docente. La información orienta decisiones en formación continua y acompañamiento pedagógico», según el comunicado oficial de la UNA. Un diagnóstico que el país necesitaba con urgencia y que ahora tiene nombre, cifras y propuestas concretas.

Recurso externo: Ver video completo en YouTube

 

El perfil de los docentes encuestados: experiencia consolidada, brechas formativas reales

La ECPD ofrece una radiografía detallada del personal docente de primaria en la región de Heredia. El 72% del profesorado encuestado tiene entre 36 y 55 años, lo que indica trayectorias profesionales consolidadas, experiencia acumulada y estabilidad laboral. La mayoría cuenta con nombramiento en propiedad y la mitad acumula más de 15 años de experiencia en el sector público. La formación de grado proviene predominantemente de universidades estatales, mientras que las licenciaturas y maestrías se concentran en instituciones privadas.

Sin embargo, esa experiencia coexiste con brechas formativas significativas. El área de competencias lingüísticas muestra un bajo dominio de un segundo idioma en la mayoría del profesorado, lo que limita el acceso a bibliografía internacional, programas de formación continua en otros idiomas y oportunidades de desarrollo profesional en entornos globalizados. Una brecha que, lejos de ser menor, tiene implicaciones directas sobre la actualización pedagógica de los docentes en un mundo donde los recursos educativos más actualizados circulan mayoritariamente en inglés.

Los números que más preocupan: conocimiento docente en el nivel más bajo

De todos los índices medidos por la ECPD, el que arroja el dato más alarmante es el Índice de Conocimiento Docente, que registró un promedio de 2,2 sobre 5 (α=0,87), evidenciando déficits profundos en los dominios de saber pedagógico-didáctico. Ese número significa que, en promedio, los docentes encuestados tienen un dominio apenas por encima del nivel más básico en las áreas de conocimiento directamente relacionadas con su práctica pedagógica. Las áreas donde se identificó mayor necesidad de formación adicional son el bilingüismo, las didácticas específicas por área, la evaluación para el aprendizaje y la mediación con tecnologías.

En contraste, el Índice de Prácticas Pedagógicas se ubicó en un promedio de 3,66 (α=0,79), en un rango medio-alto. Entre las prácticas más reportadas están el uso de tecnologías en clase, el trabajo colaborativo en grupos, el uso de pizarra y las adaptaciones curriculares. Esa aparente contradicción —prácticas medias-altas pero conocimiento bajo— sugiere que los docentes aplican rutinas pedagógicas con relativa efectividad pero sin la profundidad teórica y didáctica que sustenta una enseñanza realmente transformadora.

El bienestar docente: desgaste emocional y presión administrativa documentados

El panorama de bienestar laboral que emerge de los datos de la ECPD y de una consulta nacional de Colypro (2025) es igualmente preocupante. El índice de bienestar laboral registró una tendencia de 3,12, nivel medio que según los investigadores sugiere un equilibrio general con señales de desgaste y necesidades de soporte psicosocial. Pero los datos de Colypro van más al detalle: el 85% del personal docente afirma no tener tiempo suficiente para cumplir con sus responsabilidades; el 93% señala que la carga administrativa interfiere con el trabajo pedagógico, y el 61% emplea entre 4 y 10 horas semanales adicionales fuera de su horario contractual.

En salud emocional, el 87% manifiesta desgaste emocional, el 91% percibe falta de apoyo psicológico institucional y un 25% reporta diagnósticos formales de agotamiento (burnout). En el plano económico, solo el 11% se declara totalmente satisfecho con su salario, mientras el 79% está insatisfecho con la relación esfuerzo-remuneración y el 43% considera buscar otro empleo por razones salariales. Los datos del estudio internacional TALIS 2024 (MEP, 2025) complementan el cuadro: un 19% reporta «mucho estrés» en su trabajo, más del 30% reporta altos niveles de estrés laboral y el trabajo administrativo aparece como la fuente más frecuente de ese estrés, con un 52% de menciones.

Los cuatro proyectos estratégicos del CIDE para 2026

Con ese diagnóstico como base, el CIDE impulsa cuatro proyectos concretos diseñados para atender las necesidades identificadas. El primero, Retratando el bienestar docente costarricense, se desarrollará en alianza con Colypro y tiene como objetivo diseñar y validar un instrumento nacional para medir condiciones laborales, salariales y bienestar integral del personal docente, generando datos que orienten políticas públicas en este campo.

El segundo proyecto, Fortalecimiento de Competencias Matemáticas para docentes de I y II Ciclos, responde al alarmante resultado de las pruebas PISA 2022, donde el 96% del estudiantado de colegios públicos se ubicó en niveles insuficientes en Matemática y Costa Rica ocupó el puesto 60 entre 81 países. La iniciativa contempla un diagnóstico de las competencias actuales del profesorado, el diseño de un libro didáctico especializado y su validación en centros educativos seleccionados.

El tercer proyecto, Escuelas por la Paz, lo desarrollarán el CIDE y el Instituto de Estudios Latinoamericanos (IDELA) en respuesta al aumento documentado de casos de violencia en primaria: de 6.596 casos en 2022 a 8.513 en 2023, según datos del MEP. La propuesta diseñará y validará un modelo de convivencia escolar en seis centros educativos de tres direcciones regionales.

El cuarto, Rutas Vocacionales: La UNA nos acerca, elaborará un diagnóstico integral sobre los factores que inciden en la elección de carrera, con particular atención al hecho de que el 84,62% del estudiantado de primer ingreso de la UNA proviene de colegios públicos y el 67,8% de sus graduados entre 2017 y 2019 corresponde a primera generación universitaria.

Una agenda pública que no puede seguir esperando

La presentación de estos resultados y proyectos por parte de la UNA no es solo un ejercicio académico: es una intervención directa en la agenda pública educativa de Costa Rica en un momento que los propios investigadores califican como crítico. Un sistema educativo donde los docentes tienen conocimiento profesional promedio de 2,2 sobre 5, donde el 87% reporta desgaste emocional, donde la violencia escolar crece y donde el 96% de los estudiantes de colegio público no alcanza niveles suficientes en Matemática, necesita respuestas urgentes, basadas en evidencia y con capacidad real de implementación.

Los cuatro proyectos del CIDE apuntan precisamente en esa dirección: evidencia sólida, alianzas institucionales concretas y propuestas que pueden traducirse en política pública. El reto ahora es que el MEP, las autoridades educativas y el sistema político costarricense tomen esos insumos con la seriedad que merecen y actúen con la misma urgencia que los datos demandan.

Para conocer más sobre educación, política pública y otros temas que marcan el rumbo del país, visite la sección de noticias nacionales en STAY TV.

Con información para STAY TV: STAY TV

 

Share This Article
Leave a Comment

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *