Salud: SENASA emite recomendaciones vitales para el consumo de pescado y mariscos durante la Semana Santa 2026.
Salud: SENASA emite guía de seguridad para el consumo de pescado en Semana Santa
El Servicio Nacional de Salud Animal (SENASA), entidad adscrita al Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG), ha lanzado este miércoles 25 de marzo de 2026 una alerta preventiva dirigida a todos los consumidores del país. Ante el incremento exponencial en la demanda de productos pesqueros por la llegada de la Semana Santa, las autoridades de Salud animal han enfatizado la importancia de verificar la calidad y procedencia de los alimentos para evitar intoxicaciones o enfermedades transmitidas por alimentos (ETA). El comunicado oficial CP-42-2026 detalla una serie de criterios técnicos que el ciudadano debe aplicar al momento de realizar sus compras. Para más detalles sobre seguridad alimentaria y economía nacional, puede visitar nuestra sección Nacional.
La primera directriz del SENASA es categórica: el consumidor debe adquirir productos pesqueros únicamente en establecimientos que cuenten con el Certificado Veterinario de Operación (CVO) o la autorización correspondiente del Ministerio de Salud. Las autoridades instan a la población a evitar la compra de pescado o mariscos en la vía pública o en sitios de dudosa procedencia, donde no se puede garantizar el cumplimiento de las normas de inocuidad ni el mantenimiento riguroso de la cadena de frío. La procedencia del producto es el primer filtro de seguridad para garantizar el bienestar de las familias costarricenses durante las festividades religiosas.
Criterios para seleccionar pescado fresco
Al seleccionar pescado entero y fresco, el SENASA recomienda una evaluación sensorial exhaustiva. Los ojos del animal deben ser brillantes y transparentes, llenando por completo la cavidad orbitaria, con una pupila de color negro intenso. Si los ojos presentan hundimiento o una coloración opaca, es un indicador claro de que el producto ha perdido su frescura. Asimismo, las branquias (o agallas) deben presentar un color rojo intenso y brillante, con una apariencia uniforme y libre de sustancias viscosas o tonalidades grisáceas.
La textura de la carne es otro factor determinante para la salud del consumidor. El pescado fresco debe ser elástico al tacto; esto significa que, al presionar la carne con el dedo, esta debe recuperar su forma original de inmediato. Si la marca de la presión permanece, el tejido muscular ha comenzado su proceso de degradación. Por otro lado, la piel y las escamas deben estar firmes y bien adheridas al cuerpo, mostrando un brillo metálico característico. El olor, finalmente, debe ser fresco y suave, recordando al aroma del mar; cualquier rastro de olores amoniacales o desagradables es señal de descomposición química.
Recomendaciones para mariscos, moluscos y enlatados
En el caso de los crustáceos como camarones y langostas, el aspecto debe ser brillante, con una carne translúcida de color blanco o gris claro. En cuanto a los moluscos (conchas, mejillones), la carne debe tener una consistencia firme y una apariencia húmeda. Para cefalópodos como el pulpo o el calamar, es vital observar una coloración translúcida y brillante. En todos los casos, la ausencia de olores fuertes o extraños es la regla de oro para una compra segura. Si el consumidor opta por pescado seco, este debe presentar un color entre blanco y amarillo uniforme, sin manchas rojas que delaten la presencia de hongos o bacterias halófilas.
Respecto a los productos enlatados, el SENASA advierte que no deben presentar abolladuras, abultamientos, corrosión o suciedad externa. Una lata golpeada puede haber sufrido microperforaciones que comprometen la esterilidad del alimento. Al abrir el envase, no deben liberarse gases ni percibirse olores inusuales. Tras la compra de cualquier producto fresco, la refrigeración o congelación debe ser inmediata. Las autoridades recuerdan que nunca se debe descongelar un producto para luego volver a congelarlo, ya que esto rompe las barreras de protección microbiana y acelera la putrefacción de las proteínas marinas.
Vigilancia y control institucional
Para asegurar que estos estándares se cumplan, el SENASA mantiene un programa de vigilancia permanente. Durante el año 2025, la institución realizó un total de 635 inspecciones técnicas en establecimientos vinculados a la cadena pesquera, incluyendo plantas procesadoras de camarón, tilapia, trucha, muelles y embarcaciones. Esta labor de fiscalización permite que el producto que llega a la mesa del costarricense sea inocuo. El compromiso de la institución en materia de salud pública es total, redoblando esfuerzos durante esta temporada de alto consumo para garantizar que los estándares de higiene se mantengan en cada etapa, desde la captura hasta el expendio final.
Finalmente, SENASA reitera la prohibición específica para la extracción de moluscos en zonas bajo alerta en la provincia de Puntarenas, específicamente cerca de las desembocaduras de los ríos Barranca y Jesús María. El consumo de estos productos en zonas restringidas puede acarrear graves consecuencias para el sistema digestivo y nervioso. La prevención es la mejor herramienta del ciudadano; ante cualquier duda, denuncie las irregularidades ante las delegaciones regionales del Ministerio de Agricultura o del Ministerio de Salud. Disfrute de las tradiciones de Semana Santa con responsabilidad y cuidado sanitario.
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