Virus Jingmen es detectado por primera vez en garrapatas de Costa Rica, marcando un hallazgo trascendental para la salud pública centroamericana.
Recurso externo:
Ver video completo en YouTube
Virus Jingmen es detectado por primera vez en garrapatas de Costa Rica
El virus conocido como Jingmen (JMTV) ha sido detectado oficialmente en Costa Rica, marcando un hito científico al ser el primer reporte de este patógeno en garrapatas dentro de América Central. Este hallazgo, publicado en junio de 2026 en la revista Microbiology Spectrum, pone bajo la lupa a un microorganismo que, aunque fue descubierto inicialmente en China en 2014, sigue generando grandes interrogantes en la comunidad científica internacional debido a su biología y potencial impacto en la salud humana, el cual se sospecha podría representar una amenaza aún no dimensionada. La detección de este agente en especímenes recolectados en el Caribe costarricense abre un nuevo capítulo en la investigación de enfermedades transmitidas por vectores en nuestra región.
Un hallazgo liderado por la UCR y expertos internacionales
La investigación fue liderada por la Dra. Tatiana Murillo Corrales, viróloga de la Universidad de Costa Rica (UCR), en colaboración con la Dra. Adriana Troyo, entomóloga médica y coordinadora del proyecto. El equipo recolectó especímenes de la garrapata Amblyomma mixtum —una de las especies que más afecta al ser humano en la región— en la localidad de La Siberia, en Valle la Estrella, Limón. Este estudio es pionero en Centroamérica, ya que anteriormente los esfuerzos se habían centrado en bacterias transmitidas por estos arácnidos, ignorando en gran medida qué virus podrían estar transportando. El trabajo interinstitucional contó con la participación del Centro de Investigación en Enfermedades Tropicales (CIET) de la UCR, la Universidad Nacional (UNA), el Instituto Conmemorativo Gorgas de Panamá y el Instituto Pasteur de Francia.
¿Qué sabemos sobre este patógeno y sus riesgos?
Desde su descubrimiento en 2014, el Jingmen tick virus se ha encontrado en diversos continentes durante la última década, incluyendo Asia, Europa, África y América. Estudios previos, como uno destacado en 2019 por The New England Journal of Medicine, sugieren que virus de este grupo pueden infectar a humanos, causando síntomas que van desde inflamación en la piel (escara), fiebre, dolor de cabeza, malestar general e inflamación de ganglios. Sin embargo, la Dra. Murillo aclara que aún no se sabe con certeza si la variante costarricense provoca los mismos cuadros clínicos o si ya existen casos de enfermedad en el país. La variante identificada en suelo costarricense presenta particularidades genéticas propias, aunque mantiene un ancestro evolutivo con virus detectados en América Latina, el Caribe, Europa y Asia occidental. Este perfil genético sugiere un origen diverso que conecta al país con detecciones globales, lo que obliga a la ciencia a estudiar este comportamiento con mayor detalle.
La importancia de la vigilancia proactiva
El Dr. Luis Enrique Chaves González, entomólogo médico de la UCR, enfatizó que «lo que no se conoce, no se vigila, no se diagnostica y, por ende, no se trata». Por esta razón, la detección del virus es un paso crucial para mejorar las capacidades diagnósticas y la respuesta ante posibles riesgos futuros. El equipo investigador subraya que, al ser un virus nuevo en la región y perteneciente a una familia con antecedentes de causar enfermedades como el dengue, es indispensable profundizar los estudios para comprender su comportamiento exacto en suelo nacional. Las autoridades y científicos llaman a tomar esta detección no como una alarma inmediata, sino como una herramienta vital para fortalecer la red de vigilancia epidemiológica, permitiendo adelantarse a los acontecimientos y proteger mejor a la población ante futuras emergencias sanitarias.
Con información para STAY TV: STAY TV

