El Observatorio Económico y Social de la UNA revela un deterioro fiscal en Costa Rica durante los primeros cinco meses de 2026 por caída de ingresos.
Recurso externo:
Ver video completo en YouTube
Deterioro fiscal en Costa Rica: El Observatorio Económico y Social de la UNA expone las presiones sobre las finanzas públicas en 2026
El análisis de la situación económica nacional revela un panorama complejo para el país, donde el concepto fiscal vuelve a situarse en el centro del debate nacional debido a la combinación de menores ingresos tributarios y crecientes presiones en el gasto por intereses de la deuda[cite: 1]. De acuerdo con el informe presentado por el Observatorio Económico y Social (OES) de la Escuela de Economía de la Universidad Nacional (UNA), los primeros cinco meses del año 2026 reflejan un debilitamiento gradual en las finanzas del Gobierno Central, lo que reduce el superávit primario y ensancha el déficit financiero en comparación con el ejercicio anterior[cite: 1, 8]. Esta situación pone de manifiesto los retos estructurales que enfrenta el Estado costarricense para consolidar una trayectoria de sostenibilidad a mediano y largo plazo[cite: 8].
Al cierre de mayo de 2026, los ingresos totales del Gobierno Central se ubicaron en el 5,70% del PIB, mostrando una tendencia descendente si se compara con el 6,01% registrado durante el mismo período de 2025[cite: 1]. Esta contracción de 0,31 puntos porcentuales obedece de manera exclusiva a la caída de los ingresos tributarios, los cuales pasaron del 5,32% al 5,01% del PIB, marcando los niveles más bajos de todo el período analizado desde 2022[cite: 1]. El factor principal detrás de este comportamiento es la menor recaudación del impuesto sobre los ingresos y utilidades, golpeada por una liquidación inferior a la de años previos y por la contracción en sectores como las personas jurídicas y las remesas al exterior[cite: 1]. Adicionalmente, el Impuesto al Valor Agregado (IVA) acumuló varios meses de variaciones interanuales negativas, evidenciando una pérdida de dinamismo tanto en el ámbito interno como en el de aduanas[cite: 1].
Dinámica del gasto público y el repunte de los intereses de la deuda
Por el lado del gasto público, la dinámica observada hasta mayo de 2026 muestra un ritmo de expansión más moderado en términos generales, aunque con cambios importantes en su composición interna[cite: 3]. Los gastos totales del Gobierno Central se ubicaron en el 6,98% del PIB, por debajo del 7,10% observado en el mismo tramo de 2025[cite: 3]. Partidas como las remuneraciones mantuvieron un peso relativo estable (2,35% del PIB), mientras que las transferencias corrientes registraron una reducción significativa tanto hacia el sector público como hacia el privado, reflejando el impacto de las medidas de contención aplicadas en los últimos años[cite: 3].
Sin embargo, un elemento de preocupación es el repunte del gasto por intereses de la deuda, el cual interrumpió la trayectoria a la baja experimentada el año anterior para ubicarse en el 1,83% del PIB al cierre de mayo[cite: 3]. Este incremento proviene exclusivamente del servicio de la deuda interna, mientras que los intereses de la deuda externa disminuyeron gracias al efecto de contención generado por la apreciación del colón[cite: 3]. Paralelamente, el gasto de capital mostró una leve recuperación al alcanzar el 0,45% del PIB, impulsado por una mayor ejecución en proyectos de infraestructura, aunque continúa ubicándose en niveles limitados para cerrar las brechas de competitividad del país[cite: 3].
Impacto en el resultado fiscal y perspectivas de endeudamiento
Como resultado de la combinación entre la caída de los ingresos tributarios y el incremento en el costo del financiamiento interno, el superávit primario se redujo al 0,55% del PIB a mayo de 2026, frente al 0,70% del mismo período del año previo[cite: 8]. En paralelo, el déficit financiero escaló al 1,29% del PIB[cite: 8]. Con base en estas tendencias, las proyecciones del OES apuntan a que el déficit financiero institucional cierre el año entre el 3,7% y el 3,8% del PIB, mientras que el superávit primario se situaría entre el 0,5% y el 0,6% del PIB, situando la relación de la deuda del Gobierno Central entre el 60,7% y el 61,0% del PIB[cite: 8].
Ante este escenario, los especialistas consideran imperativo avanzar hacia una revisión integral del sistema tributario que fortalezca la recaudación y mejore la eficiencia de la administración fiscal, permitiendo proteger áreas esenciales como la seguridad ciudadana, la educación y la inversión social[cite: 8]. Asimismo, recalcan la urgencia de adoptar medidas orientadas a reducir el costo de financiamiento de la deuda pública para liberar recursos presupuestarios estratégicos y blindar la estabilidad macroeconómica del país en los próximos años[cite: 8].
Con información para STAY TV: STAY TV

