Amazon prepara gafas inteligentes para sus conductores de reparto que podrían tomar miles de imágenes por turno, de acuerdo con un reporte de Bloomberg publicado esta semana. El sistema se usaría durante las entregas y serviría para alimentar herramientas de inteligencia artificial de la empresa.
La iniciativa apunta a capturar fotos de forma casi constante mientras los repartidores completan sus rutas. Esas imágenes se incorporarían a los sistemas de Amazon para mejorar el proceso de entrega y refinar tareas operativas en el terreno.

Uso operativo y flujo de imágenes
El reporte indica que las gafas acompañarían a los conductores durante las entregas en domicilios. Además, el volumen de capturas podría llegar a varios miles en una jornada típica.
Ese flujo visual le daría a Amazon una fuente amplia de datos sobre accesos, recorridos y condiciones de entrega. Por eso, el proyecto encaja con el uso creciente de IA en logística y automatización operativa.
Privacidad en la última milla
La posibilidad de registrar propiedades, entradas de casas y personas alrededor de cada entrega abre dudas sobre privacidad. Sin embargo, el reporte no detalla todavía cómo manejaría Amazon el almacenamiento, uso o resguardo de esas imágenes.
El punto es sensible porque la captura ocurriría en espacios residenciales y de manera repetida durante el turno. Asimismo, el alcance del sistema no solo afectaría a clientes, sino también a vecinos o terceros presentes en el entorno.
Amazon ya opera una red logística masiva y depende de herramientas para optimizar tiempos, rutas y validación de entregas. De hecho, la última milla se ha convertido en uno de los frentes donde más empresas prueban hardware, visión computacional y modelos de IA.
En ese escenario, unas gafas con captura continua podrían reducir fricciones para documentar entregas sin depender de un teléfono o escáner manual. No obstante, también elevarían el escrutinio sobre vigilancia cotidiana y tratamiento de datos visuales fuera de entornos controlados.
El proyecto, si avanza, colocaría a Amazon en una discusión más amplia sobre el uso de dispositivos conectados por parte de trabajadores en campo. Mientras tanto, las preguntas sobre límites de recolección y protección de imágenes quedan en el centro del debate.

