El gobernador de Pensilvania, Josh Shapiro, firmó este jueves la Artificial Intelligence Deceptive Advertising Act, una ley que obliga a revelar cuándo un anuncio fue generado o modificado de forma significativa con inteligencia artificial en ese estado.
La norma alcanza imágenes fijas, video, audio y texto. Además, exige que la advertencia tenga el mismo formato del anuncio, lo que impone reglas distintas según el tipo de pieza publicada.
Alcance para campañas políticas y comerciales
La medida crea nuevas obligaciones de cumplimiento para empresas y equipos que difunden publicidad política, comercial y local en Pensilvania. Por eso, las campañas deberán revisar cómo producen, editan y presentan su contenido antes de publicarlo.
El alcance de la ley no se limita a una sola industria. Asimismo, afecta tanto a operadores tradicionales de publicidad como a actores que usan herramientas de IA para acelerar producción de piezas en varios formatos.
Un cambio regulatorio temprano en Estados Unidos
Pensilvania pasa a ser uno de los primeros estados en exigir estas etiquetas de forma expresa. Sin embargo, la decisión llega en un momento de presión creciente sobre gobiernos y autoridades electorales para fijar reglas sobre contenido sintético.
El punto central de la ley es la divulgación, no una prohibición general del uso de IA en anuncios. De hecho, el texto parte de que estas herramientas seguirán presentes en campañas y estrategias de comunicación.
Ese enfoque puede elevar costos operativos para anunciantes que manejan grandes volúmenes de contenido. Al mismo tiempo, abre una nueva capa de revisión legal y técnica para agencias, campañas y plataformas que venden espacios publicitarios.
También puede empujar ajustes en contratos, procesos de aprobación y sistemas internos de archivo. Mientras tanto, las organizaciones que trabajen en Pensilvania deberán documentar mejor cuándo una pieza fue creada o alterada con IA.
La decisión de Pensilvania se suma a un debate más amplio sobre transparencia en publicidad y comunicación política. En consecuencia, otros estados podrían usar este modelo si buscan reglas concretas para anuncios hechos con herramientas generativas.

