Boris Molina Acevedo cuestiona a las encuestas, felicita a otros candidatos opositores y apuesta por una segunda vuelta
El candidato Boris Molina Acevedo reaccionó a los últimos resultados de opinión pública con un mensaje en el que combina críticas directas a las casas encuestadoras, felicitaciones a otros aspirantes opositores y un llamado a “votar en silencio” el próximo 1 de febrero. Para Molina, el historial reciente de las encuestas en el país es motivo suficiente para desconfiar de sus pronósticos y para insistir en que la verdadera decisión se tomará únicamente en las urnas.
Recurso externo: Ver video completo en YouTube
“Las encuestadoras ya se han equivocado antes”
En su intervención, el candidato recordó que, a su juicio, las encuestadoras han fallado de forma reiterada en las últimas tres elecciones nacionales. A partir de ese balance, sostiene que los actuales resultados deben leerse con cautela y que más bien son motivo de satisfacción para la oposición. En tono irónico, afirma que “el que pongan de primero, de fijo pierde”, lo que convierte a los liderazgos que encabezan los sondeos en una suerte de “mal augurio” electoral.
“Estamos sumamente contentos con el resultado de estas encuestas, de verdad contentísimos, porque si tomamos en cuenta el fracaso que han tenido en las últimas tres elecciones estas casas de encuestas o estas encuestadoras, pues no podemos estar más que contentos: el que pongan de primero, de fijo pierde.”
Con este argumento, Molina no solo desconfía de la capacidad predictiva de los estudios de opinión, sino que los presenta como un actor más dentro de la contienda, al que es necesario “poner en su lugar” mediante el voto ciudadano. El mensaje refuerza así un clima de escepticismo hacia las encuestas, aun cuando estas forman parte central de la conversación política previa a las elecciones.
Felicitación a otros candidatos opositores y llamado a “que siga la oposición mandando”
Lejos de reclamar para sí todo el protagonismo, Boris Molina aprovecha su mensaje para felicitar a otros aspirantes opositores que, según las encuestas, muestran crecimiento o visibilidad en la recta final de la campaña. Menciona expresamente a Álvaro, Claudia, José Aguilar y Ariel, a quienes les desea que “sigan subiendo”, y plantea que lo importante es que “siga la oposición mandando”. Su meta declarada es que el proceso electoral se defina en una segunda vuelta el próximo 1 de febrero.
“Entonces bien por Álvaro, bien por Claudia, bien por José Aguilar, bien por Ariel; que sigan subiendo y que siga la oposición mandando, porque aquí vamos para segunda vuelta este primero de febrero.”
Esta felicitación a otras candidaturas opositoras se inserta en una narrativa de frente amplio contra el oficialismo, en la que las diferencias internas quedan en segundo plano frente al objetivo común de forzar un balotaje. El énfasis está puesto en la suma de fuerzas, más que en la competencia entre partidos que hoy comparten el espacio opositor.
“Vamos a votar en silencio”: desconfianza hacia las encuestas y llamado a la movilización
En la parte final de su mensaje, Molina Acevedo llama a la ciudadanía a no dejarse “engañar” por las encuestas y a ejercer el voto sin dejarse influenciar por los sondeos ni por las narrativas que estos generan. Habla de “votar en silencio”, sin mostrar públicamente la preferencia, pero sí marcándola con claridad en la papeleta el día de la elección. El voto, sostiene, es la forma de enviar un mensaje directo a las casas encuestadoras y de demostrar que “Costa Rica merece más”.
“No se deje engañar, las encuestas no mandan. Vamos todos con la oposición y vamos a votar en silencio, sin que nos manipulen, sin que nos digan lo que hay que hacer. Vamos a poner esa X y vamos a decirle a las casas encuestadoras que Costa Rica merece más.”
Con este cierre, el candidato combina un discurso de desconfianza hacia los estudios de opinión con un llamado explícito a la participación. La idea central es que, independientemente de lo que marquen los números antes del 1 de febrero, el resultado final dependerá de la capacidad de la oposición para movilizar a quienes hoy se muestran críticos de las encuestas o se sienten poco representados por ellas.
Resultados de la encuesta CIEP-UCR de enero 2026 citada en el debate
El mensaje de Boris Molina Acevedo se inscribe en un contexto marcado por la publicación del informe de la Encuesta de Opinión Pública del ECP y CIEP-UCR, correspondiente a enero de 2026. Este estudio mide la intención de voto entre las personas que afirman que sí irán a votar y que están totalmente decididas a hacerlo, e incluye a las principales candidaturas presidenciales, así como al grupo de personas indecisas. A continuación se presenta una síntesis de algunos de los resultados más comentados en el debate político.
CUADRO 1. Intención de voto presidencial para febrero 2026 (personas decididas a votar, en porcentajes)
| Candidatura / Grupo | Diciembre 2025 | Enero 2026 |
|---|---|---|
| Personas indecisas | 45 | 32 |
| Laura Fernández (Pueblo Soberano, oficialismo) | 30 | 40 |
| Álvaro Ramos (Liberación Nacional) | 8 | 8 |
| Claudia Dobles (Coalición Agenda Ciudadana) | 4 | 5 |
| Ariel Robles (Frente Amplio) | 5 | 4 |
| José Aguilar Berrocal (Partido Avanza) | 0,1 | 4 |
Fuente: Encuesta de Opinión Pública ECP y CIEP-UCR, informe de enero 2026. Cálculos sobre personas que dicen que sí votarán y están totalmente decididas a hacerlo.
El cuadro muestra el fortalecimiento del oficialismo con Laura Fernández, el mantenimiento de Álvaro Ramos en segundo lugar, el crecimiento moderado de Claudia Dobles y el salto de José Aguilar Berrocal desde valores marginales en diciembre hasta un 4 % en enero, así como la persistencia de un 32 % de personas indecisas. Son precisamente estos movimientos, y el recuerdo de errores pasados en mediciones similares, los que alimentan el discurso de figuras como Boris Molina Acevedo, que llaman a cuestionar la capacidad de las encuestas para anticipar el resultado final y ponen el énfasis en la movilización del electorado opositor.

