Las inundaciones en el Caribe y la Zona Norte obligan a la CNE a atender a 348 personas en albergues. Se distribuye agua y ayuda humanitaria.
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Emergencia climática: Inundaciones aíslan comunidades y obligan a mantener 348 personas en albergues
Inundaciones constantes siguen castigando sin piedad a las comunidades más vulnerables del territorio costarricense. La Comisión Nacional de Emergencias (CNE), en estrecha coordinación con los comités municipales y comunales, ha establecido como prioridad absoluta la atención integral de las personas que han resultado severamente afectadas por los fuertes temporales que azotan la Zona Norte y la vertiente del Caribe[cite: 12]. En medio de esta crisis, el foco principal de las autoridades de primera línea se centra en aquellas familias que se encuentran refugiadas en albergues temporales tras verse forzadas a abandonar sus hogares[cite: 12].
Durante la mañana de este jueves, los equipos de socorro continuaron con la ardua labor de ingresar a las comunidades aisladas y anegadas para concretar la entrega de ayuda humanitaria, la cual está compuesta principalmente por alimentos de primera necesidad y agua potable[cite: 12]. Sumado a la asistencia directa brindada a los damnificados, el personal técnico mantiene un monitoreo permanente sobre el cauce de los ríos, los cuales permanecen con niveles sumamente elevados y representan una amenaza latente de nuevos desbordamientos[cite: 12].
Cientos de desplazados y un despliegue logístico millonario
El impacto de las lluvias registradas durante la jornada del miércoles ha sido devastador para el Caribe y la Zona Norte. Las cifras oficiales de la institución revelan que el número de personas desplazadas de sus comunidades aumentó a 348, las cuales permanecen resguardadas de manera preventiva en seis albergues habilitados por el Estado[cite: 12]. En estos centros, los afectados reciben alimentación continua, atención médica y el acompañamiento necesario para sobrellevar la dolorosa pérdida de sus bienes materiales[cite: 12].
Para hacer frente a la magnitud del desastre natural, la maquinaria logística de la CNE ha redoblado sus esfuerzos sobre el terreno. Hasta el momento, las autoridades han logrado entregar de manera efectiva más de 1.250 diarios de alimentación a las familias golpeadas por los aguaceros[cite: 12]. Asimismo, la entidad informó que ya gestiona el envío urgente de otros 1.000 paquetes de víveres destinados específicamente a las comunidades que han quedado incomunicadas[cite: 12].
Talamanca bajo el agua y el drama de los pescadores locales
La situación en la provincia de Limón es especialmente crítica, golpeando no solo la infraestructura sino también la economía local. En el cantón de Talamanca, los reportes indican que la violenta crecida de los ríos provocó severos daños estructurales en diferentes diques de contención, generando una afectación directa en los caminos de acceso y en múltiples viviendas[cite: 12]. Ante este oscuro panorama, este jueves se gestiona el envío de ayuda humanitaria para 50 familias residentes en los sectores costeros de Puerto Viejo, Punta Uva y Manzanillo[cite: 12].
El drama económico para estas familias de pescadores es mayúsculo. Debido a las inclemencias del tiempo, la turbiedad del mar y el alto oleaje, estas personas no pueden realizar sus actividades de pesca tradicional[cite: 12]. Al perder su única fuente de sustento diario, la intervención estatal con asistencia humanitaria se vuelve un salvavidas indispensable para evitar una crisis alimentaria y socioeconómica profunda en el Caribe Sur.
Riesgo sanitario en Siquirres y evacuaciones en Pococí
El despliegue operativo también cubre otras zonas gravemente impactadas de la vertiente caribeña. En el cantón de Guácimo, las autoridades continúan con la distribución ininterrumpida de ayuda humanitaria para las familias que han sufrido los embates del temporal[cite: 12]. Mientras tanto, en Siquirres, la emergencia ha tomado un peligroso matiz sanitario; el municipio se ha visto en la obligación de mantener el abastecimiento de agua potable mediante camiones cisterna debido a la grave contaminación que sufrieron los pozos locales tras mezclarse con las aguas estancadas[cite: 12].
Por su parte, en el cantón de Pococí, los cuerpos de emergencia reportaron que fue completamente necesaria la evacuación forzosa de varias familias, trasladándolas de urgencia hacia un albergue temporal y a las viviendas de otros familiares en zonas seguras[cite: 12]. Ante la inestabilidad atmosférica que persiste y la saturación extrema de los suelos, la CNE confirmó que se mantiene activa la alerta amarilla para toda la Zona Norte, la vertiente del Caribe y el cantón de Turrialba[cite: 12], haciendo un llamado a la prevención ciudadana para evitar tragedias mayores.
Con información para STAY TV: STAY TV

