La CNE declaró alerta verde en el volcán Poás debido al aumento de sismos y erupciones. Se reduce el aforo a la mitad y el uso de casco es obligatorio.
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¡Precaución en el cráter! CNE declara alerta verde en el volcán Poás e impone estrictas medidas de seguridad
La inestabilidad geológica ha vuelto a encender las alarmas preventivas en uno de los principales focos de atracción turística de Costa Rica. La Comisión Nacional de Prevención de Riesgos y Atención de Emergencias (CNE) ha tomado la decisión oficial e impostergable de declarar el estado de alerta verde en el Parque Nacional Volcán Poás. Esta medida de carácter preventivo se fundamenta en un monitoreo científico exhaustivo que ha evidenciado un aumento significativo en la actividad sísmica interna del macizo, acompañado de erupciones recientes y una emanación de gases constante que podría poner en riesgo la salud de los visitantes si no se aplican los protocolos adecuados.
El incremento en la liberación de energía y la desgasificación son indicadores claros de que el coloso alajuelense atraviesa una fase de mayor dinamismo. Ante este escenario, las autoridades competentes han optado por no cerrar el parque por completo, sino implementar un modelo de gestión de riesgo altamente controlado. En estrecha coordinación con el Sistema Nacional de Áreas de Conservación (SINAC), a partir del día de hoy, viernes 28 de agosto, se tomarán medidas especiales y de acatamiento obligatorio para aumentar drásticamente la seguridad de todas las personas que ingresen al recinto, permitiendo así continuar con la operación comercial y turística del área protegida sin comprometer la integridad humana.
Nuevas reglas de acceso al volcán Poás: Cascos y aforo reducido
Para garantizar que la experiencia turística se mantenga dentro de los márgenes de seguridad internacional, las autoridades han diseñado un plan de acción inmediato. Según el comunicado conjunto de la CNE y el SINAC, se mantienen habilitados para el tránsito peatonal el sendero principal que conduce directamente hacia el mirador del cráter activo, así como el popular trayecto conocido como el sendero Sombrilla de Pobre. Sin embargo, la permanencia y circulación por estas áreas requerirá del uso estricto y obligatorio de casco de seguridad en todo momento, una medida diseñada para proteger a los turistas ante una eventual caída de material balístico o ceniza en caso de una erupción freática repentina.
Además de la protección física individual, la logística de evacuación y el control de multitudes sufren modificaciones drásticas a partir de esta declaratoria. Con el objetivo de facilitar una salida rápida y ordenada ante cualquier eventualidad, la administración del parque ha ordenado reducir el aforo máximo permitido en el área del mirador del cráter a tan solo 56 personas de forma simultánea. Asimismo, para mitigar el volumen total de personas expuestas a los gases volcánicos y garantizar una gestión eficiente de la emergencia, se ha recortado exactamente a la mitad la cantidad total de visitantes que podrán ingresar diariamente al parque nacional, afectando directamente la disponibilidad de entradas en la plataforma oficial de reservas.
El llamado de las autoridades: Cero tolerancia a ingresos ilegales
Uno de los puntos más críticos y enfatizados por la Comisión Nacional de Emergencias en el marco de esta alerta verde es la imperativa necesidad de respetar los límites del parque. La institución hace un vehemente y enérgico llamado a la población nacional y a los turistas extranjeros a no intentar ingresar de manera ilegal por rutas no autorizadas, potreros aledaños o senderos clandestinos. Acceder al macizo por zonas restringidas y sin la supervisión del personal capacitado representa, bajo las actuales condiciones de actividad eruptiva y sísmica, un riesgo mortal inminente por la posible inhalación de gases tóxicos en altas concentraciones y la ausencia de refugios de protección.
Finalmente, tanto la CNE como el SINAC recuerdan a quienes logren obtener su cupo de ingreso que deben acatar siempre, y sin excepción alguna, las indicaciones emitidas por los guardaparques y guías certificados. Estos profesionales están entrenados para leer las condiciones del viento, interpretar las alarmas de los sensores de gases y liderar protocolos de evacuación hacia los búnkeres de seguridad si la situación lo amerita. El cumplimiento riguroso de estas normativas es el único camino viable para que el país continúe ofreciendo la majestuosidad de sus volcanes activos al mundo, priorizando por encima de todo la preservación de la vida.
Con información para STAY TV: STAY TV
Fuente Consultada: Comunicado oficial de la Comisión Nacional de Prevención de Riesgos y Atención de Emergencias (CNE) y el Sistema Nacional de Áreas de Conservación (SINAC), emitido el viernes 28 de agosto de 2026.

